Mi corazón es pirata, y estas palabras, puñales.

lunes, 12 de agosto de 2013

BangBang

A veces, es solo vacío. No sé. Supongo que el corazón llega un punto en el que se apaga -antes de explotar-. Y cuando lo hace, no hay nada que puedas hacer por sentir.  
No siento.
No (lo) siento. 
Respiro, sí, pero hasta el aire me ahoga, la incoherencia de que lo que te da la vida te sepa a muerte. Duermo y como pero la sangre no corre por mis venas. No hay vicios ni hay deseo, solo la sonrisa falsa de por las mañanas. Para que piensen que sigo viviendo. Supongo. Las cicatrices, ya ves, una marca más que indica que estuviste, que estuvieron. O que en algun momento viví. No sé y como hay tantas cosas que he dejado de saber todo ha dejado de preocuparme. Los demonios duermen y eso es casi peor que luchar contra ellos. El aire sopla y menos mal. Ponen Dexter y menos mal. Pero ojalá sentir dolor y no entender al psicópata a la perfección cuando anula lo que le hace humano. O ojalá ser psicópata y saborear la acción. Seguiré respirando mientras espero a que vuelva a encenderse, siempre lo hace. 
Y...
estalla. 

Y ahora siento.