Mi corazón es pirata, y estas palabras, puñales.

martes, 25 de abril de 2017

Los motivos

Hoy vengo a contaros todos los motivos. Los motivos por los que alejarme viene siendo la mejor elección de un tiempo a esta parte. La historia se divide en tres partes.

Un día, sin previo aviso, me desabroché el corazón. Y pudieron entrar todos. Él, ellos, tú y también tú. Hubo una fiesta espectacular, me crecieron flores, voloteaban mariposas, se paseaban ciervos y demas criaturas salvajes. Tendriáis que haberlo visto. De verdad. Radiaba un sol de mi pecho que cegaba a los linces y fundía los polos. Aquello era descomunal.
Me tiré en paracaídas y se me olvidó accionarlo. Vaya ostia contra el suelo.
De esta lección aprendí que no se puede ir en volandas por la vida, enamorándose una de los cactus y de los murciélagos. Ya avisó Bram Stoker y no quisimos escucharle. Fue uno de los mejores años de mi vida. Creo que era todo verde fosforito y tenía pantallas LED. Aunque lo hubiera sabido me habría vuelto a lanzar al vacío igual. Fue impresionante. La adrenalina me recorría el cuerpo desde por la mañana hasta por la tarde.

Sin embargo, una empieza a apreciar entonces, donde acaban los medios y los finales, a su propia mente y cuerpo. Una se pregunta si merecía tal o tal trato. Una se pregunta porqué no había nadie que ayudase a recoger los cristales en el instante inmediatamente posterior a la caída. Por qué, por qué y por qué.

Pues por que sí. Y en el momento que dejé de buscarle una explicación a todo, fue cuando lo entendí.
Me hice la promesa que nunca más me iban a desnudar el alma si no estaba segura que no pisotearían mi corazón justo después. ¿Soy cobarde? puede. ¿Soy feliz? por supuesto.
Y es que descubrí en el planeta de mis amigos que cinco birras arreglan el mundo y cuatro bailes el alma. Me entregué a ellos completa, como soy yo.
Luego viniste tú que me dijo que no tenía razón, que me echó en cara mi frialdad, mi distancia. Y lo que yo no te dije, no por falta de ganas, sino porque me pillaste desprevenida, fue que mi distancia, mi frialdad y mi corazón de hielo eran sola y únicamente culpa tuya. Que yo para mis amigos era almohada y edredón. Era calor y casa. Y que si tú nunca entraste en la mía fue por ser tú no por ser yo.


Del día que Eugenia nos enamoró a todos.




martes, 4 de abril de 2017

post tenebras lux

sopla el aire directo del lago a mis pulmones. me lo trago. huele a mar. ¡huele a mar y es un lago!
ahora me pica la garganta por la sal y me pica la piel del sol que me quema. me arde el corazón de la emoción de vernos las caras. nos veo desde fuera y sonrío. me desgañito cantando mi canción favorita y me pongo a bailar sola en el maldito centro. me revienta no poder pausar el momento, el instante exacto. se me olvida donde estamos, todos juntos, abrazándonos los cuerpos.
el sol se va poniendo, nos vamos poniendo todos. estamos demasiado lejos ya, y va a ser dificil volver. desde arriba, miramos hacia abajo. qué tristes todos los que no se elevan.
la luz se vuelve naranja y luego rosa. ya estoy flotando y no pertenezco al lugar. miro la calle, miro al lago, abandonándome al aire. derrapo por las curvas de tu cuerpo y vuelvo como la plumita a posarse sobre el muelle. sola. torbellino.

y qué bien se está, joder.


el espectáculo - Lago Lemán