de cierta manera, el deseo del cambio lo implica, por lo menos en nuestro subconsciente.
sabemos que las posibilidades están ahí y que EN REALIDAD, nosotros tenemos el poder sobre un montón de decisiones y sobre cosas que nos rodean.
es tan obvio nuestro poder de realizar cambios sobre no solo cosas tangibles, si no también sobre sentimientos y personas, que se vuelve incluso insoportable. Es exageradamente agónico, sufrir un proceso de duda, de desvío, de nosaberquéhacer.
Oscar Wilde apuntó que "Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante."
y es cierto, de hecho creo que preferimos la certidumbre de que el cambio es posible, de que está ahí y en nuestra mano, aunque rara vez lo llevemos a cabo. y qué pena más grande.
al menos hoy dormiremos tranquilos, aferrándonos a la evidencia de que en algún momento, todo puede cambiar.
foto de una de las mil veces que dije "Hoy es el primer día del resto de tu vida"


