Mi corazón es pirata, y estas palabras, puñales.

jueves, 30 de junio de 2016

drunk in passion

Voy voy voy
vengo vengo vengo
fluyendo

el fuego me escuece en el pecho,
el tesoro que tengo aqui guardado,
me derrito cuando pienso,
morderte el cuello,
tocarte asi hasta dejar de sentirte,
sentirte dentro como uno,
acariciar el aire y el momento,
la medicina que me trago,
y aun asi.

mi boca sedienta,
la preciosa rosa,
la rabia mirandome a los ojos,
el infierno rodeandome,
un calor insoportable,
veo el abismo del placer,
se acerca,
y me escapo,
y te escupo,
y me voy voy voy
luego vengo vengo vengo
fluyendo.



martes, 14 de junio de 2016

La oscuridad y la ventanita

Desde la oscuridad, abro esa ventanita hacia el exterior. El espacio, que nos separa, es infinito. Me asomo. Veo ese árbol que crece. Pero no su cima. Lo escalo con la mirada. Me entristecen por un momento las raíces que lo enganchan al suelo. Ahi clavado en el mismo sitio hasta su muerte.

Miro hacia atrás y veo mi reflejo hecho añicos. Me asusto. La deformidad del recuerdo. Y me vuelvo a asomar a ese árbol y me entran ganas de vomitar del vertigo. La luz que entra por la ventanita me ciega. Tanta claridad me confunde.

La ventana se estrecha. Ahora estoy de puntillas intentando adivinar en que punto acaba el árbol, si seré capaz de ver el final, de trepar de rama en rama.
y en un momento de debilidad, retrocedo, me invade la curiosidad del "y si..." y doy un paso atrás.

Vuelvo a ver mi rostro hecho añicos.

La esperanza invade la habitación, por fin veo el final de la cima del árbol, ni siquiera está tan alto, quizás sea solo un arbusto, incluso puede que no haya árbol.

De hecho, ahora solo veo ese espacio. exterior. infinito.
son reflejos esmeraldas en un vasto horizonte cristalino. es la mar.

me tiro directa, me empampo. me calo. me rio. me trago el agua. lloro. me ahogo. me mezo, me duermo.

y vuelvo a la oscuridad. Que en el fondo. Se está muy agustito y no se está tan mal.



Cueva en Jardines del Buen Retiro - Madrid

viernes, 10 de junio de 2016

como te atreves

después de escuchar on repeat esta mierdi cancion, solo me apetece sonreirme a mi misma y darme un abrazo y bailar muy fuerte y correr por el lago y quedarme sin aire y tirarme a una piscina con ropa y soltar el no aire.

y. no sé.

mentirme un poco sobre lo maravillosa que es la vida y aprender a tocar el banjo en un campo lleno de flores.





y, por favor, no te atrevas a volver nuuuuunca.

:-)





jueves, 2 de junio de 2016

Avenue de la Paix

Lo peor de haberte ido es la sombra que dejaste, me acompaña a todas partes, tu fantasma, mi enemigo invisible. Recorro las historias de las líneas de las palmas de mis manos. Pianistas, componiendo casitas en el aire. Descomponiéndose con el paso del tiempo. Pequeñas como yo. Amantes como el sexo y el corazón, como Marguerite Duras. Voy causando el destrozo de lo que toco, lo transformo. Atraigo la podredumbre del realismo que existe del otro lado. La realidad que se estampa contra mis corneas. Mis ojos grises como este cielo que inunda las calles en las que salir nadando. El lago de los pensamientos, de los monstruos que tengo aquí guardados. Toda la Ginebra que me queda por beber, la que se me está cayendo por las  comisuras de los labios, empapándome el pecho y los huesos. Dejándome indefensa, quieta, febril. Emborrachándome del tiempo pasado de nuestro no tiempo y del no amor.  Hundiendome en el charco que me rodea. Estoy desnuda e inquieta. Temiendo que vuelvas como septiembre. Sentada en el rincón del vagón, próxima estación Esperanza. Verde que te quiero verde. A repartir más síes que noes. A lanzarlos al viento que marca la dirección del próximo destino. Y llegar por fin a la avenida de la paz interior. 


Desde el avión llegando a Ginebra, arriba, el Mont Blanc sobresaliendo por entre las nubes, abajo, el lago Léman