Mi corazón es pirata, y estas palabras, puñales.

miércoles, 1 de agosto de 2012

nadar en la nada

Bienvenidos al dulce caos de la nada, porque haber no hay nada, un verano en Madrid es como un invierno en la playa. Miento; los inviernos en la playa están para que vengas y me arropes. Pero aquí no hay nada, no estás tú, no están ellas, todos se han despedido hasta septiembre, hasta la puta rutina de siempre, septiembre. Sin más, ahora hay menos. Calor, aire acondicionado, frío, calor. Y así. No hay ni mensajes en el contestador, ni el móvil, nada. Aquí el caos está representado por el desorden del escritorio: pintauñas, Aquarius, pañuelos, pipas, libros, cuadernos... resumen: nada. Sólo silencio, o el disco de Zahara sonando en Spotify, casi nada. Ahora me quejo, pero cuando llegue el ritmo frenético del todo en época de Universidad, echaré de menos la nada.

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